Nos dieron una cálida bienvenida. La parcela es exactamente como se describe. Muy tranquilo, con una vista maravillosa del campo. El aseo y la ducha están muy limpios y bien mantenidos. Sin duda volveríamos a venir.
Estábamos solos con nuestra autocaravana en un enorme prado bajo el único árbol: ¡maravilloso!
Franz es un gran anfitrión: no es intrusivo, pero siempre está cerca.
El cuarto de baño estaba recién construido, ¡así que estupendo!