Lo pasamos de maravilla en la granja de Meinhard, junto al dique, rodeados de cabras, ovejas y vacas, todas ellas adorables, y con sus crías tan juguetonas.
Meinhard es un anfitrión muy amable y simpático.
Siempre está dispuesto a responder a cualquier pregunta y es muy acogedor.
Es un lugar realmente fantástico y especial, con gente muy comprometida. Me ha gustado muchísimo y sin duda volveré.
Hemos disfrutado de una estancia muy agradable. Tal y como indican los propios anfitriones, el término «alternativo» le viene como anillo al dedo a este lugar. Yo añadiría además que la comunicación es muy agradable y sin complicaciones.
Es cierto que se paga un poco más, pero a cambio no hay límite de tiempo para la ducha (no se corta el agua), el cuarto de baño está muy limpio y, en teoría, hay una sauna de barril, aunque por desgracia estaba averiada durante nuestra estancia.
¡Hemos pasado unos días maravillosos y volveremos encantados! Tranquilidad, unos anfitriones muy amables y la oportunidad de vivir la auténtica vida en una granja. ¡Muchas gracias y hasta pronto! 😊