Silvia y su marido fueron nuestros primeros huéspedes en nuestro prado. Un comienzo realmente bueno, ¡lo que nos anima a seguir con Hinterland!
Fueron muy amables, simpáticos, tranquilos y dejaron el prado tal y como lo encontraron.
Simplemente unos huéspedes estupendos, ¡tal y como uno siempre desea!
¡Nos encantaría tenerlos de nuevo!