Fue súper fácil, desde el primer contacto hasta el briefing personal en el prado y ¡la salida!
Nos encantaría volver cuando estemos de nuevo por la zona 👍.
Fuimos los primeros en pernoctar. Nos dieron la bienvenida y nos informaron personalmente. Lo que fue bueno, porque el acceso es a través de una puerta en el pueblo. A 4 km del centro de Eisleben. Ningún problema en bicicleta. Informal, sencillo y un lugar muy recomendable para pasar una noche.