La reserva y la comunicación fueron como la seda. La parcela es un gran prado con unas vistas muy bonitas y aunque estás cerca del patio, tienes paz y tranquilidad. El baño es muy bonito y super limpio. ¡Todo encaja muy bien! Christian y su familia son gente estupenda. Nuestros hijos hicieron amigos enseguida, admiraron a los pollitos y fueron al parque infantil. ¡Puedes llevar a los perros a pasear por el bosque vecino y descubrir muchas cosas!