Nos recibieron muy bien, con mucha charla y consejos sobre los alrededores; el aparcamiento está bien cuidado y en fase de ampliación. Disfrutamos mucho de la tranquilidad de la naturaleza, de la ruta de senderismo por el Waldmythenweg y de una excursión en bicicleta por Morsbach a través de la región de Bergisches Land. ¡Seguro que volveremos!
Unos anfitriones encantadores y un lugar estupendo. Desde la parcela hay muchas opciones para salir a hacer senderismo con nuestro perro. Nos encantaría volver.