
Valoración
5.0 (2)
Stefan y sus hijos han sido unos huéspedes estupendos. Los niños son abiertos, simpáticos, alegres y respetan a la perfección nuestras pocas normas de la finca, que son necesarias para el bienestar de los animales. Estarán encantados de volver cuando quieran.
Una gran familia feliz, a pesar del gran número de niños bien organizados. La comunicación fue muy buena, el alojamiento muy bien. ¡Feliz de conocerlos!