¡Hemos pasado unos días estupendos con Norman (y su mujer)! El recinto es muy amplio, el entorno es tranquilo y muy natural, al lado hay un prado con caballos y los árboles están llenos de pájaros. Por la noche se ve un cielo estrellado increíble, gracias a que hay muy pocas luces. Norman (y su mujer) son muy amables y serviciales, el ambiente es tranquilo y muy relajado. En definitiva, perfecto para descansar y relajarse. También se puede salir a caminar directamente desde la propiedad. ¡Seguro que volveremos!
Uno de los lugares más bonitos en los que hemos estado en los últimos años. Estuvimos allí con una tienda de campaña y nuestros tres hijos. Pradera muy grande con bonitos rincones a la sombra y mucho espacio para jugar y corretear. Buena infraestructura e incluso leña barata para una agradable velada. Nos encantaría volver. Gracias a los dos.