Gunnar fue muy amable y atento. ¡Nos sentimos muy a gusto en su finca! Lo que más nos gustó fueron los vecinos: ¡tantas vacas! Así da gusto despertarse y dormirse. Los amantes de la observación de aves también disfrutarán de lo lindo: pudimos ver avefrías, charranes, espátulas y muchas otras especies. Volveremos encantados 😊
¡Fue de ensueño! Teníamos el prado solo para nosotros. ¡Era un lugar idílico! ¡Si buscas tranquilidad, este es el lugar ideal!
A los niños les encantó.
¡Un anfitrión muy simpático!