Pasamos unos días maravillosos en el gran prado idílico que hay detrás de la casa de Britta y pudimos explorar los alrededores históricos desde aquí. Britta nos hizo sentir muy bienvenidos. Todo fue muy sencillo e incluso si Fontane no hubiera tenido el placer de pasar sus vacaciones aquí (estuvo varias veces al lado, en Paretz...), seguro que también lo habría alabado.
En cualquier caso, quedamos muy satisfechos y disfrutamos mucho de nuestra estancia.
Si te gusta lo sencillo y buscas un lugar aislado, este es tu sitio.
Gerold & Angelika