Hemos disfrutado mucho cada día. Todo ha salido perfecto, tal y como se describía.
Simplemente un sueño para todos los amantes del camping auténtico.
Si surge algún pequeño problema, Tom, el anfitrión, que es muy amable, está disponible por teléfono para dar consejos.
Una ubicación muy tranquila... rutas de senderismo estupendas que parten directamente desde el camping... trato muy amable, todo salió a la perfección... electricidad y agua disponibles... los perros de los vecinos se acercan varias veces al día, algo a tener en cuenta si viajas con perros. Ya no circulan trenes, las vías están abandonadas... en definitiva, un lugar estupendo y tranquilo... muy recomendable... volvería sin dudarlo.
El anfitrión fue muy amable, pero la comunicación fue un poco confusa y, cuando nos quedamos atascados en su prado (a pesar de la fuerte lluvia, no nos desaconsejó aparcar allí), tuvimos que buscar por nuestra cuenta a un granjero del vecindario para que nos sacara. A pesar de todo, la naturaleza de los alrededores es preciosa. El terreno es muy inclinado, por lo que es imprescindible llevar cuñas.