Pasamos una noche tranquila bajo los abetos. Los anfitriones son muy amables y serviciales. Muchas gracias por su hospitalidad y su disposición a permitir que los campistas se queden en su bien cuidado y relajado entorno.
La parcela era tal y como se describía: había espacio suficiente y podíamos estar de pie. La anfitriona es muy agradable, la comunicación no fue complicada. Pasamos 2 noches tranquilas y nos encantaría volver cuando estemos de nuevo en los alrededores.