Pasamos una noche solos en el prado de Thomas, al borde del bosque, en absoluta paz y tranquilidad. Thomas es un anfitrión increíblemente cálido y cortés. Recomiendo encarecidamente este lugar hermoso y tranquilo.
Tuvimos una estancia fantástica acampando en el campo de Thomas y no podríamos haber pedido un mejor anfitrión. Thomas nos hizo sentir bienvenidos y fue increíblemente útil. El acceso al hermoso bosque hizo que nuestra estancia fuera realmente especial: nos pasamos horas caminando por los senderos.
Pudimos estar muy tranquilos en esta parcela. El propietario es amable y servicial. Se puede dar un relajante paseo por los alrededores. Muy recomendable.