
Valoración
5.0 (2)
Gunhild fue una huésped muy especial. Cálida, abierta, respetuosa y agradablemente sencilla. Viajaba de forma autosuficiente y formaba una maravillosa pareja con su perro Cooper, increíblemente tranquilo. Las conversaciones con ella fueron enriquecedoras e inspiradoras; tuve la oportunidad de vivir algunos momentos reveladores muy valiosos que me acompañarán durante mucho tiempo. Este tipo de encuentros son algo especial y hacen que ser anfitrión sea un auténtico placer. Gunhild y Cooper serán siempre bienvenidos de todo corazón. ¡Ya estoy deseando volver a verlos!