Un lugar con mucho, mucho encanto, con el típico baño al estilo Hundertwasser y una zona de duchas con toma de corriente, todo ello a un precio muy bueno. La sorpresa fueron los panecillos caseros que nos trajeron. Muy recomendable.
Parcela muy bonita, idílica y tranquila, anfitriona muy amable. No faltaba nada, buenos consejos sobre KLP. Recomendación clara, muchas gracias por todo Anne y Paul 👍