
Valoración
5.0 (2)
La comunicación fue estupenda desde el principio, y llegaron puntuales a la hora acordada. Dejaron el prado donde aparcar limpio. ¡Volveremos encantados :)!
Jonas era un chico muy dulce y tranquilo. En su bicicleta, solo, bajo la lluvia todo el tiempo, casi podías sentir lástima por él. Pero definitivamente no es un mariquita.