Nuestros hijos disfrutaron mucho. Lo volverán a hacer. El anfitrión muy simpático, también se pasó por allí. El sitio es genial si quieres un poco de paz y tranquilidad
Nosotros (mi perro y yo) nos quedamos en el hermoso prado durante dos noches. Incluso había un ciervo al lado en la primera mañana. Aparte del estrechísimo camino de entrada, todo fue estupendo. El contacto personal también fue bueno.