Nos encantó la parcela para autocaravanas situada frente al pequeño granero, muy bien cuidada y decorada con mucho cariño. Nos recibieron muy amablemente y, durante nuestra estancia, mantuvimos conversaciones muy agradables con Heike y Burkhard, por lo que nos sentimos realmente bienvenidos. No nos faltó de nada y nos gustaría volver en cuanto tengamos ocasión. Muchas gracias por vuestra hospitalidad.