Estábamos de paso y llegamos tarde. Gracias a un mensaje personal, el lugar fue fácil de encontrar y nos causó buena impresión.
Como llovía mucho y al día siguiente salimos temprano, no podemos valorar cómo sería una estancia más prolongada.
Sin embargo, para nuestra breve estancia, todo fue de maravilla.
¡El lugar era precioso! Se llegaba rápidamente a pie a sitios bonitos, y el tren de cercanías de Ulm tampoco estaba muy lejos. ¡El anfitrión y los vecinos fueron muy amables y serviciales! Y además había gatos muy cariñosos. ¡Realmente recomendable!
Es un lugar precioso, de fácil acceso y con un banco de ensueño para el verano. Stefan lo había descrito todo con mucho detalle y volveremos encantados. Muchas gracias, Stefa, por tu amabilidad.
Hermoso sitio en el borde de la aldea, justo al lado de un prado, tranquilo.
Lago y tiendas no muy lejos en coche.
Nos sentimos bien atendidos, ¡gracias Stefan! :)