
Anfitrión desde
1 mes
Valoración
5.0 (1)
Camps & Cabins
1
Se nos ocurrió de improviso salir un rato y dimos con esta aplicación. Tras unos minutos echando un vistazo, encontramos esta pequeña joya. Enviamos una solicitud de reserva inmediata y recibimos respuesta muy rápido. Tras una breve conversación con David y su confirmación, nos pusimos en camino el viernes por la noche. Al salir de la autopista, el paisaje se volvió rápidamente rural y muy, muy tranquilo. Cuando llegamos ya era de noche. David ya nos estaba esperando, así que lo encontramos enseguida. Repasamos juntos lo imprescindible y nos enseñó todo. El camino hasta el lugar en sí no es un «camino» propiamente dicho. Unos buenos 100 metros a pie por el campo; solo puedes imaginar lo que hay allí. Casi como el armario de Narnia, así es como se sentía: pasabas por un pequeño pasadizo al borde del bosque y, de repente, te encontrabas en medio de él. No fue hasta la mañana siguiente cuando vimos realmente dónde habíamos acabado. Un pequeño mundo aparte. La zona de barbacoa justo al lado del estanque, con una fuente de agua al lado (muy limpia y fría), donde pudimos lavarnos y refrescarnos. De camino al coche para comprar algo para la barbacoa, nos invitaron a tomar un café. Pero íbamos con prisa y tuvimos que declinar la invitación. También hay un aseo. Una caseta con puerta. Dentro, un inodoro normal, papel higiénico y tranquilidad. Debajo hay un agujero y una palanca con la que, tras hacer tus necesidades, se echa un poco de serrín o virutas. (Absolutamente inodoro). Mi mujer siempre es un poco quisquillosa en este sentido, pero no le supuso ningún problema. También había leña preparada para avivar el fuego y podías acomodarte como más te apeteciera. Allí encontramos la tranquilidad y el idilio que buscábamos. Como extra, por la noche incluso se podía ver la Vía Láctea. Sin duda volveremos. Gracias :)