Vistas al lago, a los árboles o a los prados. Quienes traigan bicicletas pueden elegir entre diferentes zonas de baño. En general, es un lugar muy recomendable.
Una anfitriona muy amable y una parcela preciosa con vistas al prado de los caballos e incluso al lago Chiemsee. El ambiente era totalmente relajado y pudimos disfrutar de una puesta de sol de ensueño. Nos sentimos muy a gusto y volveríamos sin dudarlo. ¡Muchas gracias, querida Sieglinde, por esta estancia tan agradable!