¡Una finca maravillosa para desconectar y disfrutar de la tranquilidad! ¡La comunicación por teléfono antes de la llegada y en persona una vez allí fue muy agradable! Pudimos alquilar bicicletas directamente en la finca y también nos dieron algunos consejos sobre los alrededores. A los niños les encantaron los animales de la finca y la estupenda cama elástica, que nos dejaron usar. ¡Sin duda volveremos!
La parcela está situada en un prado junto a una granja y un centro ecuestre. Es un lugar apartado, rodeado únicamente de bosques y prados. Se encuentra justo al lado de la ruta ciclista. El anfitrión es muy amable y nos recibió muy bien. En la granja hay caballos, patos, gallinas y un perro muy simpático. Nos ha gustado mucho.