Pasamos una noche estupenda, con vistas a la naturaleza y unos anfitriones encantadores. La parcela tenía incluso más de lo que esperábamos, con fregadero y aseo. La miel está riquísima.
¡Una vista fantástica del valle! Tuvimos el lugar solo para nosotros y nos recibieron muy bien. Los alrededores son ideales para hacer senderismo o montar en bicicleta. Pasamos un fin de semana estupendo y seguro que volveremos. Mario y Susanne