
Inglés, Alemán, Español, Francés, Holandés, Portugués
Anfitrión desde
4 meses
Valoración
4.9 (8)
Camps & Cabins
1
Es difícil de encontrar, ya que da la sensación de que solo se llega por caminos forestales y de campo. A cambio, ofrece naturaleza en estado puro y mucho espacio. Es ideal para hacer senderismo y desconectar. Sin duda, merece la pena.
La pradera está situada entre el pueblo y el bosque, en una zona apartada pero no aislada, a 400 m de la casa de los propietarios; entre ambas hay otras casas y el tráfico es escaso. El prado mide unos 70 × 25 m; dependiendo de los gustos de cada uno, con otras dos autocaravanas y un total de 9 personas, puede resultar algo estrecho y molesto. No hay cobertura de móvil directamente en el prado; para ello hay que ir al pueblo, a 600 m a pie, donde la cobertura es buena y fiable.
Pura tranquilidad, precioso. :)
Lo pasamos de maravilla en el prado, que tiene una ubicación realmente de ensueño. Allí te sientes un poco como si estuvieras en un prado alpino. El Parque Nacional de Müritz está justo al final de la calle y el lago Fürstensee, a solo 8 minutos en bicicleta. Carmen es muy simpática y servicial, y no podemos más que recomendar este lugar a todo el mundo.
Un lugar realmente precioso, totalmente apartado, tranquilo y rodeado de una naturaleza espectacular. El lugar más cercano para bañarse, con un embarcadero que da al lago, está a unos 5 minutos a pie. Carmen fue muy amable y la comunicación fue excelente. Gracias y seguro que nos vemos pronto.
El prado era realmente un tranquilo rincón verde en un pueblecito. Lo que más nos gustó fue el lago. Valió su peso en oro poder refrescarnos en el lago después de un día caluroso en la tienda de campaña. Por si a alguien le importa: no teníamos cobertura con nuestros móviles (dos operadores diferentes). Pero, qué mejor que aprovechar para leer un buen libro.
Una anfitriona estupenda. Llegamos muy tarde por la noche y, aun así, nos dio todas las indicaciones. Genial
¡El lugar era de ensueño! ¡Los tres, con tres coches, pasamos dos días maravillosos en un entorno idílico! La comunicación con Carmen fue muy amable y atenta. ¡Volveremos encantados!