Lo hemos pasado genial aquí. La finca es enorme y ofrece muchísimo espacio y tranquilidad.
Además, Marco y su familia han sido muy amables; nos hemos sentido como en casa desde el primer momento.
Sin duda, recomendamos este lugar y volveremos encantados.
Oye, la parada en casa de Marco y su familia fue como atracar en el embarcadero. Las vistas desde el banco, con los árboles frutales jóvenes y los prados, son fantásticas. Fui allí para ver al día siguiente por la mañana en OL la película «Segeljungs» en el cine y luego me enteré de que Hinterland les ayuda en su ruta ofreciéndoles plazas de aparcamiento. ¡Bien hecho! Y, Marco, ¡volveré de camino al mar!