
Anfitrión desde
4 meses
Valoración
5.0 (6)
Camps & Cabins
1
Un lugar que te llega al corazón. ❤️ Tuvimos la suerte de pasar la noche en esta preciosa granja situada en una zona tranquila, y las anfitrionas nos recibieron con los brazos abiertos desde el primer momento. Se nota enseguida todo el amor, la pasión y el esfuerzo que hay detrás de este lugar tan especial. Las amplias parcelas ofrecen mucho espacio y vistas al patio y al bosque, desde donde, al atardecer, se puede ver algún que otro corzo. Es especialmente bonita la hoguera privada, junto a la cual se puede terminar la velada con toda tranquilidad, lejos del ruido de la calle, bajo un precioso cielo estrellado y rodeados del ambiente apacible de la granja. Por supuesto, las alpacas son uno de los principales atractivos. Estos animales dóciles y curiosos irradian una calma increíble y te hacen ralentizar el ritmo de forma automática. Ya sea durante una ruta con alpacas, dándoles de comer o simplemente observándolas, su serenidad es contagiosa y convierte la estancia en algo muy especial. Los rincones para sentarse, diseñados con mucho cariño, la sauna y la preciosa naturaleza invitan a respirar hondo, dejarse llevar y disfrutar del momento. Para nosotros fue un lugar lleno de calidez, tranquilidad y encuentros especiales. Quien quiera escapar de la rutina diaria y recargar energías, aquí está en el lugar adecuado. Recomendamos de todo corazón esta maravillosa granja y ya estamos deseando volver a visitarla. ❤️
Tuvimos un sitio estupendo con unas vistas magníficas a la naturaleza y una anfitriona muy amable y simpática con la que todo fue muy sencillo. Volveremos encantados 😊👌🏻 Nos contó que están trabajando en una ducha y un aseo. Tenemos muchas ganas de ver qué más va a pasar con la finca en el futuro.
¡Fue una experiencia muy agradable y perfecta para relajarnos! Hay varios sitios donde sentarse y descansar. Kerstin se esforzó mucho y nos recibió muy bien. La sauna también estaba genial. La disfrutamos muchísimo.
A pesar de haber pasado solo una noche allí, he aprendido muchísimo. Sobre las ideas de una joven agricultora; sobre los animales, a los que basta con observar (y escuchar) unos minutos para comprender lo sencilla que puede ser la vida. La próxima vez me quedaré más tiempo.
Una ubicación maravillosamente tranquila. La anfitriona, Kerstin, es muy simpática y servicial. Un concepto fantástico. Si buscas tranquilidad, este es el lugar ideal. Recomendamos sin duda alguna la granja de alpacas. La foto muestra el pequeño y acogedor aparcamiento para autocaravanas con vistas a la granja.
Muy bonito