Hemos pasado una estancia estupenda en la pradera. La acogida fue muy cordial y sencilla. Nos sentimos a gusto desde el primer momento. La pequeña zona de descanso cubierta es ideal. El lugar es muy tranquilo. Pudimos observar a las ovejas y a los ciervos. Nuestro cachorro pudo moverse libremente por la zona vallada. Hay bonitos paseos para perros directamente desde el camping y Brochterbeck (donde hay, entre otros, un supermercado Edeka) no está lejos. ¡Volveremos encantados!