El camping es un sueño y, sin duda, volveremos para pasar allí más tiempo. Un oasis en este mundo tan ajetreado, con un cielo estrellado precioso, una hoguera, un estanque y, por la noche, se oye el murmullo del agua y a las ranas. El tiempo se detiene, es sencillamente paradisíaco y relajante.
Andy es muy simpático. Resolvimos de forma rápida y sencilla nuestro problema para pasar entre los árboles debido a la altura del todoterreno, y no debería ser un problema en el futuro. Así que, de todo corazón, recomiendo quedarse allí.
Un trato agradable y sin complicaciones, muy atento. Todo tal y como se describía, ¡un entorno precioso y muy cercano a la naturaleza! Volvería sin dudarlo.